Escuela rural en Cundinamarca asegura agua potable para toda la comunidad durante los próximos 30 años

En Colombia, más de 13,8 millones de personas aún no cuentan con acceso a agua apta para el consumo humano, según la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA, 2023). Este déficit afecta principalmente a comunidades rurales, donde las fuentes de agua provienen de ríos o pozos sin tratamiento, y la instalación de sistemas de gran escala enfrenta importantes desafíos técnicos y económicos.Para contribuir a cerrar esta brecha,  

Atica  y  

Colsanitas , a través de la Dirección Ambiental de  

Keralty , instalaron un moderno  

Sistema de Potabilización de Agua  en la escuela rural  

La Abuelita , ubicada en la vereda del mismo nombre en el municipio de Útica, Cundinamarca.La iniciativa beneficiará directamente a 50 estudiantes y docentes, y de forma indirecta a cerca de 300 personas, incluyendo padres de familia y vecinos, quienes podrán acceder al agua segura a través de un grifo externo comunitario.El sistema instalado tiene capacidad para potabilizar  

hasta 5.000 litros diarios , mediante procesos de cloración, ozonización, filtración, microfiltración, ultrafiltración y luz ultravioleta, eliminando prácticamente todos los contaminantes presentes en el agua. Con un mantenimiento adecuado, su vida útil puede superar los  

30 años , asegurando el acceso a agua segura para las generaciones futuras.La inversión, de aproximadamente  

45 millones de pesos , fue financiada por Keralty con el respaldo de la Vicepresidencia de Infraestructura, y contó con el acompañamiento de la Alcaldía Municipal y la Empresa de Servicios Públicos de Útica para su instalación, puesta en marcha y mantenimiento preventivo.Este proyecto se suma a un programa que ya ha instalado  

17 sistemas de potabilización  en comunidades de Cundinamarca, Boyacá, Arauca, Valle del Cauca y La Guajira.»Seguir adelante ha sido posible gracias a la unión de aliados como Atica , que nos permiten llegar más rápido a más escuelas rurales de Colombia. El agua segura no solo previene enfermedades, también impulsa la educación, el bienestar y la esperanza de las comunidades», afirmó  

David Betancourt,  director Ambiental de Keralty y Colsanitas y quien ha liderado este proyecto.“En Ática creemos que el acceso a agua potable es un derecho fundamental. Nuestra misión es transformar vidas con soluciones sostenibles y efectivas, y este sistema en Útica es un ejemplo de cómo la innovación y el trabajo colaborativo generan un impacto real”, destacó  

Camila Lemus líder Ambiental de Ática ,Este proyecto es la prueba de que, cuando hay voluntad y se trabaja en equipo, se pueden lograr cambios reales que mejoran la salud, la educación y la vida diaria de toda una comunidad.